Abrimos blog y esto es lo que vamos a contar

Qué publicaremos aquí, por qué una fábrica de webs tiene algo que decir sobre cómo se hacen y qué no vas a encontrar.

Hay dos clases de blog de empresa. Uno publica cuatro artículos genéricos el primer mes y no vuelve a tocarse nunca. El otro cuenta lo que la empresa hace de verdad, con datos. Se nota que lo escribe alguien que estuvo ahí.

Queremos el segundo. Dejamos esta entrada escrita para que dentro de un año se pueda comprobar si lo cumplimos.

Quiénes somos y por qué eso importa aquí

The AI Web Factory hace webs para pymes y autónomos. Somos parte de Tarraco App Lab, una empresa de Tarragona que también desarrolla software propio: un gestor de expedientes para peritos, una plataforma de formación, un cliente de correo de escritorio, herramientas para el sector del transporte.

Eso cambia lo que podemos contar. No vendemos webs y nada más: usamos nuestras propias herramientas todos los días, con nuestros propios clientes. Vemos lo que falla. Cuando aquí digamos que una página lenta pierde visitas, será porque lo hemos medido en un sitio nuestro, no porque lo hayamos leído.

De qué vamos a escribir

Tres temas. La frontera entre ellos es porosa.

El primero es el oficio. Cómo se monta una web que carga rápido, qué hace que Google entienda de qué va una página, por qué el consentimiento de cookies de casi todas las webs españolas no cumple, cuándo merece la pena traducir un sitio y cuándo es tirar el dinero.

El segundo es lo que aprendemos trabajando. Una auditoría que destapó que catorce páginas nuestras servían la descripción de la plantilla de demostración, en castellano incluso en la versión inglesa. Un sitemap que publicaba páginas con noindex y se comía presupuesto de rastreo. Cosas que pasaron aquí y que preferimos contar a esconder.

El tercero son los proyectos de la casa. Qué hace cada producto, para quién y por qué existe. Nada de notas de prensa: qué problema había delante y cómo se resolvió.

Qué no vas a encontrar

Listas de «los diez mejores plugins de 2026». Artículos escritos para colocar una palabra clave veinte veces. Promesas de primera posición en Google, que nadie puede dar. Y tampoco textos que digan mucho y no cuenten nada, de esos que acaban todos los párrafos con un gerundio.

Si publicamos algo que te parezca relleno, dínoslo.

Una frecuencia realista

Una entrada al mes. Suena a poco. Es lo que podemos sostener sin bajar la calidad. Preferimos doce entradas al año que sirvan a cuarenta que no las lea nadie.

Un blog abandonado hace más daño que no tener blog. Si entras en una web y la última noticia es de hace tres años, te preguntas si la empresa sigue viva. Eso lo tenemos presente.

Por dónde empezar

Si acabas de llegar y tienes una web que no te funciona, el orden que recomendamos es este: primero mira si Google la conoce, luego si entiende cada página y solo después piensa en contenido. Casi todo el mundo empieza por el final.

De eso hablaremos el mes que viene.

Mientras tanto, si quieres que le echemos un vistazo a la tuya, escríbenos. La primera valoración no cuesta nada y te decimos lo que hay, también si la conclusión es que tu web está bien y el problema está en otro sitio.

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